miércoles, 20 de abril de 2011

No hay ni un corazón que valga la pena, ni uno solo que no venga herido de guerra.
Sigo aquí, ¿cuánto silencio habrá?, no lo sé

El tiempo agotado en compases de espera, dibuja un desierto por dentro y por fuera,
que tira pa' atrás a quien logre acercarse hasta aquí.

No quiero pasados cargados de impuestos, ni busco imposibles en cielos abiertos,
pero algo que valga la paz por la que hay que apostar.

Amor inmenso y sin herida, sin historia y a medida, amor que no haga mas preguntas, preparado a no entender, amor que mire bien de frente, suficientemente fuerte, amor que no busque salida y no me cueste la vida.

No hay ni un corazón que valga la pena, no hay un puto corazón sin carga o problema.
Olvídate.

No hay un solo corazón que no vaya de pena, no hay un puto corazón en toda esta tierra, que dé descanso y no haga preguntas.
Olvídate.

Quisiera volar hasta donde te escondes, contarte de una vez qué razones me rompen
Dejar de echar tanto de menos a tu corazón.
Y quisiera tenerlo, robarlo aunque fuera, dejar de negar que aun me vale la pena.
Aquel corazón que me late dentro de ti.